lunes, 14 de marzo de 2011
Sobre e a la x
martes, 22 de febrero de 2011
No distance left to Run

"Dear Jimena,
I am pleased to inform you that we wish to make an unconditional offer to you. Congratulations!"
Así empieza el mail que me cambió el día.
La semana pasada finalmente terminé de mandar todas mis aplicaciones, LSE fue la última, ya no me quedaba nada más que esperar. No más cartas de recomendación, no más ensayos, no más tramites, solo mucha paciencia (y los dedos cruzados). Así que el viernes me fui yo sola al museo del Chopo a ver el documental de Blur, No Distance Left to Run , que debo de confesar que yo no soy la gran conocedora de Blur pero lo que conozco y por como lo he ido conociendo me gusta mucho. El documental está muy bueno (en mi humilde opinión de una matemática que disfruta sobremanera la música sin conocer mucho de ella) ya que no se percibe como un documental enfocado 100% a su música, su trayectoria o la crónica de un concierto en particular, o una telenovela en la que se separan y se reencuentran, si no que todo se aprecia muy natural, como una historia entre amigos que siempre fueron amigos, que de pronto ya no se toleraban pero que en realidad nunca paso nada.
Lo disfrute mucho, Tender es de las pocas canciones que se pueden escuchar casi completas, descubrí que resulta que Damon y Graham se conocieron nada más y nada menos que en Colchester un pueblo a unos cuantos Kilómetros de Londres del cual yo no sabía de su existencia hasta hace un par de meses cuando empecé con mis aplicaciones, ya que la Universidad de Essex tiene su campus de Matemáticas ahí. Desde el principio Essex fue mi Safe Bet, sabía que era en la que tenía ligeramente más oportunidad de que me aceptaran pero aún así no estaba segura de que lo fuera lograr. Y por otro lado le hacía “el feo” por no estar en Londres si no a una hora de…. Pero ahora que lo pienso, ¡¡¡Qué diablos!!! A una hora de Londres, eso no es nada, y junto con la ayuda del documental le empecé a tener un poco de cariño.
En fin, hoy en la mañana mientras estaba en mi (cada vez más) aburrido trabajo, recibí EL CORREO, estaba tan emocionada que no me dio miedo abrirlo, no me pasó por la cabeza que existía la posibilidad del “Gracias por participar” . Lo que sentí al leer las primeras frases es casi imposible de describir, me paré fui al baño, me metí a un cubículo y me puse a llorar de la emoción (sí, a llorar, ¡y qué!). ¡Lo logré! Es un hecho, me voy a ir. Regresé a mi lugar, volteé a ver mi calendario y conté, 6 meses, solo 6 meses más.
Sigo con los dedos cruzados, faltan dos más, y a mi me falta mucho por correr.
domingo, 20 de febrero de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
Chuck Norris
Consider the Lobster

Los ensayos van desde toda la explicación de unos premios del estilo de los oscares pero de la industria porno, uno muy largo y lleno de demostraciones y corolarios lingüísticos sobre el uso del lenguaje en el cuál aprendí que los teoremas no solo son para las matemáticas, uno dedicado a explicarte por que él considera que en realidad Kafka es divertido, otro que disfruté mucho fue uno en el que narra cierto suceso que sucedió un famoso 9/11 pero todo bajo la experiencia de un tal Mr. Thompson, uno sobre como Tracy Ausin (la tenista) le “rompió el corazón” al leer su autobiografía en el que hace una reflexión sobre las autobiografías de deportistas famosos y el por que aunque sabemos que son malas las seguimos comprando (Yo solo he leído la de Lance Armstrong, y al menos a mi, no me rompió e corazón). Otro dedicado a narrar su experiencia como representante de la Rolling Stone para cubrir parte de la campaña para presidente en el 2000 de McCain, finalmente llega el de Consider the Lobster en el que te hace ver lo extraña que puede resultar la tradición de cocinar a las langostas vivas para que estén más frescas, de cómo lo hace más personal, uno dedicado a analizar un análisis sobre la obra de Dostoevsky y finalmente narra la experiencia laboral de un curioso y elocuente locutor de radio que según el se ha metido en muchos problemas por tratar de ser políticamente correcto. Y todo esto contado con el humor un poco negro y sarcástico de David Foster Wallace, lleno de frases que quiere recordar y utilizar.
Y esto fue lo que encontré:



